Durante los meses de enero y febrero la ciudad de Gualeguaychú se viste de fiesta para brindar uno de los espectáculos más esperados en la región: el Carnaval del País, capaz de congregar a miles de entusiastas que disfrutan del brillo, la alegría, la emoción y el ritmo de las comparsas que desfilan ante ellos en el "corsódromo" local. Durante el transcurso de los Carnavales de Gualeguaychú todos los presentes experimentan y sienten el verdadero sentido de esta majestuosa fiesta, liberándose de las ataduras sociales y culturales que organizan a la sociedad contemporánea.En esta edición, el Carnaval del País cuenta con la presencia de las comparsas Ará Yeví, Marí Marí y O'Bahía, que competirán por el primer puesto mostrando la calidad de sus vestuarios, la sincronía de las coreografías y el gran despliegue de sus carrozas, que sumados a los temas elegidos por los directores, hacen vibrar y bailar a los presentes intentando dejar un legado para construir un mundo mejor. Este despliegue artístico posee más de veinte años de trayectoria, siendo considerado uno de los carnavales más importantes del planeta, junto con los de Río de Janeiro y Venecia.
Las comparsas de Gualeguaychú tienen un límite de doscientos sesenta integrantes como máximo y un tope de cuatro carrozas y cuatro trajes de fantasía. Cada año deben elaborar un tema o argumento que se desarrolla a través de sus distintas partes. Generalmente abre el desfile un grupo llamado comisión de frente, compuesto por figuras muy visibles y trajes impactantes que, teniendo relación con el tema, buscan predisponer al espectador. Puede estar precedida de una figura individual que va al frente. Luego viene la carroza de apertura. Ésta contiene generalmente una presentación del tema y es frecuente que lleve en su parte delantera el nombre de la comparsa.Las dos carrozas intermedias están vinculadas temáticamente a alguna de las escuadras y la carroza de cierre conlleva generalmente un mensaje final integrando un solo conjunto con la "batucada". Luego se ve la pareja de embajadores. Se trata de una muchacha y un varón con vistosos trajes que suelen tener, en alguna parte de sus atuendos, los colores o algún símbolo de la entidad patrocinante. La mujer es portadora de la bandera y el varón baila alrededor de ella, haciendo pleitesías con un gran abanico, no sólo a ella sino también a la bandera.
Las escuadras: Generalmente van comandadas por una figura o una pareja de bastoneros. Cada escuadra representa un subtema dentro de la comparsa, que va simbolizado en el espaldar, tocado, pollera bahiana y a veces hasta en los brazaletes o calzados. Algunas escuadras se complementan con una carroza alusiva y éstas totalizan cuatro por comparsa, constituyendo por su tamaño y esplendor, uno de los aspectos más destacados del Carnaval del País.
Espaldares y tocados: Un rubro a tenerse en cuenta especialmente por el espectador es el de los espaldares y tocados. Se llama espaldar al aditamento que los integrantes llevan sobre sus hombros y espalda, donde se asienta la mochila. El tocado es lo que cubre su cabeza. También hay pectorales o pecheras, hombreras, brazaletes, cintos, taparrabos, tangas, caireles, botas, etc. La importancia de los espaldares y tocados, aparte de su belleza, es que en ellos generalmente se simboliza con alguna figura lo que el integrante (o toda la escuadra) representa. Cada comparsa tiene sus talleres de espaldares y tocados con sus respectivos especialistas. Un buen espaldar no sólo debe adaptarse al cuerpo de la persona, sino además ser sólido y liviano a la vez, para que no se rompa y permita bailar cómodamente.
Los trajes de fantasía: Son los más espectaculares de la comparsa, por su tamaño y lujo. Van temáticamente integrados a una determinada escuadra o carroza. Generalmente su peso impide bailar a sus portadores, que se limitan a acompañar suavemente el ritmo. Es un arte saber pasear un traje haciéndolo circular para que se vea en todas sus partes. Es muy común que lleven ruedas, para poder avanzar aliviando la carga, y algunos tienen luz propia. Los hay de dos tipos: los de piso, ya descriptos, y los que van en las carrozas. Estos últimos suelen llevar el espaldar desprendido de su portador para que éste pueda moverse, pero en la fiesta especial donde compiten estos trajes, deben bailar con el espaldar puesto. Suelen alcanzar un peso de más de ochenta kilos, llevan hasta dos mil quinientas plumas y varios kilos de lentejuelas bordadas una por una con mostacillas, además de piedras, perlas y otros elementos. En algunos casos superan las quinientas mil piezas.
Los trajes de fantasía: Son los más espectaculares de la comparsa, por su tamaño y lujo. Van temáticamente integrados a una determinada escuadra o carroza. Generalmente su peso impide bailar a sus portadores, que se limitan a acompañar suavemente el ritmo. Es un arte saber pasear un traje haciéndolo circular para que se vea en todas sus partes. Es muy común que lleven ruedas, para poder avanzar aliviando la carga, y algunos tienen luz propia. Los hay de dos tipos: los de piso, ya descriptos, y los que van en las carrozas. Estos últimos suelen llevar el espaldar desprendido de su portador para que éste pueda moverse, pero en la fiesta especial donde compiten estos trajes, deben bailar con el espaldar puesto. Suelen alcanzar un peso de más de ochenta kilos, llevan hasta dos mil quinientas plumas y varios kilos de lentejuelas bordadas una por una con mostacillas, además de piedras, perlas y otros elementos. En algunos casos superan las quinientas mil piezas.
Las plumas: Las más usuales son las denominadas amazónicas o africanas. También las de faisán, pavo real y las más chicas llamadas "cola de gallo". Se usan con sus colores naturales o bien teñidas. Las orquestas: Los músicos van en una de las carrozas y la vestimenta de los músicos se corresponde con el tema carrocero. El sonido se trasmite por FM a la red de parlantes del circuito, que lo difunde a lo largo de toda la comparsa con exclusión de la parte final, donde desfila la "batucada".Con el pasar de los años, el Carnaval de Gualeguaychú ha ido buscando su personalidad musical. Ha tenido influencias de Brasil, Corrientes, Uruguay, pero el público demanda un ritmo movido que levante los espíritus e invite a participar. En algunas comparsas se ha llegado a la siguiente transacción: una parte muy movida, alternada con un tramo de samba para luego renacer el ritmo acelerado. Ello determina los pasos de baile.
La reina: Va generalmente en una de las carrozas, aunque a veces se la ve bailando en el piso. Lleva algún símbolo, corona o diadema, que la identifica como tal, aunque el mejor indicador de su presencia es la belleza. Después de la elección de la Reina del Carnaval desfila con la corona o banda que le ha correspondido.
La reina: Va generalmente en una de las carrozas, aunque a veces se la ve bailando en el piso. Lleva algún símbolo, corona o diadema, que la identifica como tal, aunque el mejor indicador de su presencia es la belleza. Después de la elección de la Reina del Carnaval desfila con la corona o banda que le ha correspondido.
Pasistas: Cada comparsa tiene una pasista principal que baila delante de la "batucada", siguiendo su ritmo. Generalmente va acompañada de algún varón, o bien un cuerpo de baile.
Comisión de "batucada": Se llama así al grupo que va bailando al ritmo de la "batucada", precediendo a la pasista, que generalmente va junto a su director.
"Batucada": A diferencia del carnaval carioca, en el cual la "batucada" es un complemento de la música, en el carnaval de Gualeguaychú en cambio, ambas son totalmente independientes. Inicialmente las "batucadas" eran de ochenta o más integrantes y ejecutaban ritmo de samba. Luego fueron variando hacia uno más fuerte y veloz. Actualmente tienen alrededor de treinta integrantes. Los instrumentos son exclusivamente de percusión y no siempre coinciden con su origen brasileño, ya que allá se usa un redoblante diferente. El ritmo de la "batucada" es marcado por los redoblantes y el "surdó" . Las casetas le otorgan brillo jugando con él. Éstas tienen un parche chico que se bate con una varilla, simple o doble, cuyo sonido varía según la posición a la que se gire, ya que cambia la presión de los dedos en el parche. También están los "repeñiques", que se distinguen de los redoblantes ya que aquéllos llevan un tambor más alto y no tiene vibradores, por lo que emite un sonido más seco.Complementan el grupo los "sicuallos", formados por múltiples rodillos que suenan al chocar entre sí al agitarlos con la mano. Suelen usarse también los recu recus, especies de barras de madera hueca con ranuras que suenan al ser recorridas.Las "batucadas" son el cortejo que acompaña a la pasista para su mejor lucimiento. Enfervorizan al público y son el broche final del paso de la comparsa, por lo que su actuación, si es exitosa, contribuye a dejar en el espectador una sensación final de gratificación y alegría.
Comisión de "batucada": Se llama así al grupo que va bailando al ritmo de la "batucada", precediendo a la pasista, que generalmente va junto a su director.
"Batucada": A diferencia del carnaval carioca, en el cual la "batucada" es un complemento de la música, en el carnaval de Gualeguaychú en cambio, ambas son totalmente independientes. Inicialmente las "batucadas" eran de ochenta o más integrantes y ejecutaban ritmo de samba. Luego fueron variando hacia uno más fuerte y veloz. Actualmente tienen alrededor de treinta integrantes. Los instrumentos son exclusivamente de percusión y no siempre coinciden con su origen brasileño, ya que allá se usa un redoblante diferente. El ritmo de la "batucada" es marcado por los redoblantes y el "surdó" . Las casetas le otorgan brillo jugando con él. Éstas tienen un parche chico que se bate con una varilla, simple o doble, cuyo sonido varía según la posición a la que se gire, ya que cambia la presión de los dedos en el parche. También están los "repeñiques", que se distinguen de los redoblantes ya que aquéllos llevan un tambor más alto y no tiene vibradores, por lo que emite un sonido más seco.Complementan el grupo los "sicuallos", formados por múltiples rodillos que suenan al chocar entre sí al agitarlos con la mano. Suelen usarse también los recu recus, especies de barras de madera hueca con ranuras que suenan al ser recorridas.Las "batucadas" son el cortejo que acompaña a la pasista para su mejor lucimiento. Enfervorizan al público y son el broche final del paso de la comparsa, por lo que su actuación, si es exitosa, contribuye a dejar en el espectador una sensación final de gratificación y alegría.
Los rubros generales que el jurado evalúa son tres:a) Carrozas, con los siguientes ítems: alusividad al tema, proporciones, formas, color, iluminación, construcción y terminación.b) Vestuario, con los ítems: diseño, confección y fidelidad al tema.c) Música y baile, incluyendo: letra, melodía, canto, ejecución, espíritu carnavalesco y expresividad corporal .Cada rubro se puntúa de uno a seis. En forma adicional a su rubro específico, el jurado de baile también evalúa a las pasistas y el jurado de música, a las "batucadas", pero estos dos rubros compiten por separado ya que no suman por sí en el puntaje general.
La magnitud y el gran despliegue con que se han ido desarrollando los Carnavales de Gualeguaychú, hicieron que la Municipalidad de la ciudad destinara el antiguo predio donde se hallaba la Estación de Ferrocarril para la construcción del "corsódromo", escenario ideal para disfrutar del espectáculo. Inaugurado el 18 de enero de 1997, es el primero de su tipo en el país, con una extensión de quinientos metros de largo y un ancho de pista de diez metros útiles. Este espacio posee comodidades para albergar a treinta y ocho mil espectadores sentados en tribunas cuyos módulos son de doscientos metros, palcos con cuatro hileras de sillas, además de la zona VIP, con sus miradores en terraza. En el futuro mediato, están previstas nuevas ampliaciones de las tribunas.
Toda la información completa en:
http://www.welcomeargentina.com/

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada